El más grande sigue siendo River Plate, por su estilo sus estrellas y su gente. 
porque River no se vende, porque se lleva en la piel y en cualquier lugar que este siempre va al frente...

lunes, 21 de noviembre de 2011

Quedan 2 años.. ¿y después?

River sigue en el ojo de la tormenta. La situación política actual del club insita a los socios a buscar desesperadamente la unión que promueva un nuevo proyecto para el bienestar del club.

Desde la primera presidencia de José María Aguilar hasta la actual presidencia de Daniel Alberto Passarella se observan irregularidades varias. Las mas preocupantes son las que están directamente relacionadas con la reelección de Aguilar y con la posterior designación de Passarella como presidente.
Lo llamativo de ambas elecciones es la forma en la que ambos postulantes lograron sentarse en el sillón. Tanto en el 2005 como en 2009 las elecciones se vieron enrarecidas por llamados a socios morosos en los que se les ofrecía la cancelación de su deuda, a cambio, un representante iría a buscar el carnet por el domicilio correspondiente para cerrar el acuerdo (y así contar con un voto mas).
Además, en 2009 fue mas alevosa la maniobra, ya que en el recuento de votos, se dieron por validas entre 6 y 8 boletas con la leyenda “Frassarella” y con las mismas se dio por vencedor a Daniel Alberto.
La relación entre Passarella y Aguilar viene desde hace años, recordemos que el Kaiser fue DT durante la presidencia de José María, en la cual fue beneficiado con porcentajes de jugadores juveniles y los llamados “superpoderes” de los que no se sabe a que hacían referencia.
En el medio, la única irregularidad “visible” en la auditoria de KPMG supervisada por el Dr. Ricardo Castro, el famoso 35% de los derechos de formación de Fernando Belluschi (jugador preferido del Kaiser al cual cotizo de palabra en u$s40 millones) el cual se sabe fue destinado a Rio Football Service Holland.
De la misma auditoria se puede leer “al 31/08/2010 respecto del trabajo sobre los proveedores y de los hallazgos de la investigación sobre la que, para propósitos de emitir nuestro informe de auditoria externa sobre los estados contables del club, no estamos en condiciones de estimar los eventuales ajustes patrimoniales que pudieran ser necesarios...

Entre tejes y manejes, tanto Aguilar como Passarella dejan su huella, sucia y profunda huella, que lastima la historia, lastima el amor propio del hincha de River.
Al fin y al cabo lo único certero es que a River le hicieron un vaciamiento, político, económico y futbolístico.

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