El más grande sigue siendo River Plate, por su estilo sus estrellas y su gente. 
porque River no se vende, porque se lleva en la piel y en cualquier lugar que este siempre va al frente...

martes, 15 de noviembre de 2011

Volviendo al monumental…

La espera por fin terminó, volvimos a casa, alentando, gritando, festejando, con más de un motivo para sentir que volvíamos a respirar. El ambiente estaba preparado para una fiesta roja y blanca, las tribunas casi repletas (y digo casi ya que una medida dictatorial del gobernador de la ciudad de buenos aires restringió al monumental a una capacidad de 40mil espectadores).
Con la fiesta en las tribunas, solo faltaba que suene el pitido inicial, pero, es ahora donde empiezan las críticas, la inclusión de Román en la zaga central y la ausencia de un clave Aguirre en el medio campo.
River salió a la cancha con expectativas claras, pero un buen planteo de parte de Llop dejo a flor de piel los problemas del Millonario. La presión sobre Cirigliano, Sánchez y Ocampo fue clave, sobretodo si tenemos en cuenta el flojo rendimiento que vienen teniendo los dos últimos. Es por esto que el equipo recayó en una nube de incertidumbres, la imprecisión parecía adueñarse del medio campo.
Como si fuera poco, el primer golpe de los tucumanos llegó tras un pase de Sánchez directo al rival y en plena contra, las dudas de una defensa conformada por dos centrales, que naturalmente juegan de seis y no tienen la voz de mando necesaria para “manejar” la defensa, culmino en un error fatal de Adalberto Román que amago a salir y termino retrocediendo, sin marcar y habilitando al “Pulguita” que tras quedar mano a mano con Chichizola le definió contra un palo.
Unos minutos mas tarde, nuevamente por un error de Román, quien intento para la pelota y la misma paso por debajo del botín, llegó el segundo gol de los tucumanos, que promediando el primer tiempo se encontraban con una ventaja de dos goles.
En el entretiempo, Almeyda mandó a Ferrero en lugar de un Román aplastado por los justificados silbidos de parte de la hinchada.
El resto del partido fue exactamente igual, errores defensivos que le permitían a Atlético Tucumán jugar a la contra (de este modo lastimó en varias oportunidades).

Criticas:
1)      Gravísimo error salir a jugar con dos 6 en la zaga central.
2)      La inclusión de Adalberto Román (*)
3)      Cambios mal hechos y a destiempo.
4)      Falta de actitud y ambición para salir a remontar el partido.
5)      Siguen pasando los dias, las semanas, los partidos y no hay un equipo que salga de memoria, no hay funcionamiento ni regularidad.

(*): Haciendo memoria, la designación de Matías Jesús Almeyda como DT del equipo profesional en medio del caos producido por la confirmación del descenso de River Plate a la B Nacional, dio mucho que hablar, que las dudas de si estaba o no preparado para afrontar tal desafío, de si es o no un títere de las decisiones de Daniel Alberto Passarella…
La realidad muestra a ciencia cierta que esto no es comprobable pero, las dudas no se desvanecen, por lo contrario, crecen mas y mas con el transcurso del tiempo.
Adalberto Román puso un pie afuera de River tras aquella mano alevosa que comenzó a escribir esta historia de terror que nos vemos obligados a leer por lo menos (y confío en que no se extienda) hasta mitad de 2012. Pero no, Daniel Passarella quien esta involucrado directamente en el desembarco del jugador a la institución millonaria (recordemos, manifestó su admiración por Román y hasta lo comparó consigo mismo en su etapa de jugador) y posiblemente dueño de parte del pase del paraguayo hizo todo lo posible para que el jugador continué en el club, no obstante, habría gestionado la inclusión del mismo en el once titular el domingo frente a los tucumanos.
Los intereses económicos del Presidente de la institución son eventualmente mas importantes que el club, o al menos eso es lo que demuestra día a día Daniel Passarella.

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